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Artrosis de Rodilla
La artrosis es la enfermedad articular más frecuente; comienza a ser sintomática hacia la segunda o tercera década y es muy frecuente hacia los 70 años de edad.
Casi todas las personas de 40 años presentan algún cambio patológico en las articulaciones de carga, aunque con escasos síntomas. Afecta por igual a personas de ambos sexos, pero el comienzo es más temprano en hombres.
La rodilla es muy vulnerable porque carga la mayor parte del peso corporal, es una articulación muy expuesta a la progresión de la artrosis. Asociada a la sobrecarga, traumas, alteraciones biomecánicas, infecciones y herencia, es un problema creciente en los servicios de rehabilitación donde se emplean numerosos recursos en su tratamiento por su alta incidencia.

La gonartrosis o artrosis de rodilla, es una enfermedad degenerativa del cartílago articular caracterizada por dolor, limitación funcional, crepitación ("crujidos") y grados variables de inflamación con mayor prevalencia en las mujeres, añadiéndose como factor predisponente para su aparición y desarrollo, la obesidad.
Al igual que en otras articulaciones, se produce adelgazamiento del cartílago articular, haciéndose la superficie articular rugosa con lesiones ulcerosas del cartílago, desapareciendo éste en forma parcial o total. La movilidad de la rodilla suele ser muy dolorosa, sobre todo en estadios avanzados.
Síntomas
1. Inflamación y dolor.
2. Atrofia muscular y deformidad de la articulación.
3. Limitación, Incapacidad funcional y claudicación de la marcha.
Recomendaciones
Debido a las características crónicas e inválidantes de esta patología, es de suma importancia un adecuado diagnóstico y tratamiento oportuno.
Consúlte a su médico por el trataminto adecuado.
Recomendaciones generales
1. Caminar (evitando marchas prolongadas y fatiga), en superficies regulares y con calzado adecuado para recuperar la masa muscular y disminuir el peso corporal.
2. Realizar ejercicios posturales, y de ser necesario apelar a ayudas ortésicas.
3. Evitar la inmovilidad que puede acelerar y empeorar el curso clínico.
4. Las contracturas establecidas requieren ejercicios intensos u otras medidas ortopédicas.
5. Usar calzado normal y deportivo con buena sujeción para el talón y el arco longitudinal, se puede modificar con el uso de plantillas para ajustarlo a las necesidades individuales y suele ser muy útil.
6. Evitar los asientos bajos o reclinables de los que resulta dificultoso levantarse.
7. No cargar grandes pesos pero continuar con su vida normal física y laboral.
Fuentes: - Altman et Al. Develoment of criteria for the Classification and Reporting of osteoarthritis Artthritis and Reumatism Vol.29; 8, 1939-49 - Towheed TE et Al. La bibliotecacochrane plus, 2006, nº 1. Actaminofeno para la osteoarthritis - http://www.efisioterapia.net
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